Material: cuerpo de acero inoxidable de doble pared que crea una cámara aislante para mantener la temperatura.
Capacidad: suelen rondar 350 ml, un tamaño perfecto para niños pequeños.
Aislamiento térmico: mantienen bebidas frías o más frescas por más tiempo comparado con botellas de plástico.
Cierre hermético: evita derrames dentro de mochilas o bolsas
Diseño amigable para niños: tapa fácil de abrir incluso para manos pequeñas y motivos decorativos (animales divertidos y colores alegres) que suelen gustar a los peques.
Ligero y portable: compacto y fácil de llevar en mochilas escolares
Seguro para alimentos: acero inoxidable apto para contacto alimentario, sin revestimientos internos químicos.
Cuidados y uso: recomendable lavar a mano con agua tibia y jabón suave.